Forma una capa protectora extremadamente resistente al desgaste y brillante por sí sola. Ilumina las superficies opacas y mates y las hace más fáciles de limpiar, además de repele el agua y la suciedad. Para uso en interiores. También es adecuado para superficies de barro cocido, terracota y terres quites, así como para tejas y ladrillos de arcilla sin esmaltar.